Selva negra,Bélgica y Alpes





Esta crónica la hice a fuego lento,según la inspiración del momento y sin ninguna nota que consultar.
Normalmente,me acompaña una libreta que utilizo a modo de diario de ruta,donde apunto sitios,lugares,experiencias etc...En esta ocasión no lo hice.
Por un lado me arrepiento pero por otro,me vino bien para ejercitar la memoria.
Empezamos...

Desde unos meses antes,nos surgieron muchas dudas sobre el viaje que queríamos hacer en octubre 2016.
No sabíamos con que motos salir,que lugares visitar,si coger o no ferrys...Ideas muchas,ganas muchas también perooo...
A veces el exceso de opciones hace que no sepas seguro si estas eligiendo la mejor,de eso te das cuenta sobre la marcha.

Optamos por un viaje hasta mi tierra natal,Bélgica,pasando por algunos sitios muy moteros como la selva negra o los alpes franceses y otros sitios menos conocidos como las gargantas del Verdon,los balones de Alsacia o pequeños pueblos medievales como Durbuy(en Belgica)y Monschau(en Alemania).
 Al tener que pasar muchas horas en la moto para recorrer grandes distancias de autovías,decidimos viajar con las GS's,

La primera parte se divide en el primer tramo hasta Salou para visitar a nuestro amigo Peter Blue y dormir en su Biker House (enlace -AQUI-) un museo motero en toda regla,y Peter como siempre encantado de compartir momentos con los que pasamos a verle, camino o de vuelta, de algún lugar de Europa en moto. Cenamos en la sede del Moto Club Zona Estival y pudimos ver su decoración tan temática.







Al día siguiente,autopista hasta Mulhouse del tirón,oficialmente declaro que odio la autopista,y que fue una de la cosas mas desagradables del viaje.

Llegamos a un camping donde alquilamos lo que llaman los franceses un "Cocó" es una cosa a medio camino entre una caravana y una tienda de campaña que esta muy bien,es básico pero por el precio(unos 30 euros/noche) resultó ser una buena opción.
Ahi hicimos base para visitar Alsacia y en particular la ciudad de Colmar conocida también como la pequeña Venecia de Alsacia,sus montes los Vosgos con su gran balón y la selva negra alemana,frontera entre los 2 paises.

Alsacia es una región del noreste de Francia que linda con Alemania y Suiza y comparte con ellas muchas tradiciones y cultura.
De hecho parte de su historia discurrió bajo bandera alemana,de ahí a que muchos términos,nombres de calles,gastronomía y costumbres sean similares.




Colmar es la mas alsaciana de las ciudades de Alsacia,dicen los franceses.
Es única, con muchas cosas para ver. Lo primero que hicimos fue buscar la oficina de turismo,donde nos atendieron muy bien y nos dieron un plano de la ciudad,imprescindible para orientarse y encontrar la zona de la pequeña Venecia.
Ahí nació el creador de la estatua de la libertad y paseando por sus calles se pueden ver casas muy especiales como la casas de las cabezas o la casa Pfister.

Pudimos visitarla en un día soleado y lleno de color pero como mas bonita se ve es en pleno invierno,durante el periodo navideño se viste con millones de luces y es un lugar mágico para recorrer su mercadillo de navidad,como muchos pueblos de Alsacia y su capital Estrasburgo.











La casa de las cabezas




Las cigüeñas,están en todas partes


Reproducción del belga mas simpático,en homenaje a la resistencia de los alsacianos y belgas frente a la opresión alemana














Colmar nos encantó...Vale la pena visitarla y disfrutar del ambiente y vida de sus calles.

Nos quedaba mucho por ver,y necesitábamos enganchar las motos, rutear y quitarnos el mal trago de la autopista.

Teníamos previsto ver la cadena de montaña de los Vosgos con su gran balón, algún puerto de montaña (que no tienen mucha altitud) pero son muy verdes el Col du Bramont y el Col de Wettstein con su necrópolis.







Tengo que decir que tuvimos mucha suerte con el tiempo,salvo hacía el final de nuestro viaje.

El lago de Gerardmer merece una parada,se encuentra a unos 660m de altitud y es de origen glaciar,es el mas grande de los Vosgos.








Lago Blanco de Orbey









Impresionante ver este lugar tan tranquilo,con esos cientos de cruces tan ordenadas en medio de lo que un dia fue el escenario de crueles batallas.

Nos montamos de nuevo a las motos para seguir ascendiendo hacía el Gran Balón,debe su nombre a la forma que tiene su cumbre. Los Balones de los Vosgos,se llaman asi por las suaves curvas que se pueden ver en el horizonte.


Ahí bajó notablemente la temperatura,y me costó mucho darle al botón del palo de selfie.





La cena fue de lo mas español pero de postre una especialidad alsaciana: la tarta de arandanos. Buenisima....








Al dia siguiente cruzamos la frontera alemana para rutear por la selva negra. Habíamos leído muchas cosas buenas sobre ella,sobre todo a nivel de carreteras pero nos decepcionó un poco. Quizás el buscar demasiada información trunca el efecto sorpresa o quizás simplemente esperábamos mas de aquella zona tan conocida por todos los moteros de Europa.

Aun asi disfrutamos de los paisajes verdes y del tiempo agradable pero fresco.
Hicimos una parada en Triberg,pueblo con encanto famoso por sus relojes de cuco y su cascada.
El pueblo se resume a una calle principal donde hay muchas tiendas y restaurantes. El cuco mas grande del mundo no se encuentra ahi sino a unos 3 kilometros mas abajo.
Aprovechamos para probar la famosa tarta selva negra y una gran taza de cafe en un restaurante con decorado típico de la zona.




















Sasbachwalden













En ruta nos encontramos con esos simpaticos gigantes,en la carretera entre Achern y Sasbachwalden  (votado como pueblo mas bonito de Alemania),donde abundan las viñas para la elaboración del vino Riestling.

Dormimos una noche en la frontera franco-alemana, en Winstein y ahi tuvimos una de las anecdotas mas curiosas del viaje.

Reservamos por booking una habitación de hotel en un pueblecito,llegamos por la noche y pasamos de largo porque el hotel estaba a oscuras,paramos y miramos...nada,estaba cerrado.

Aun asi,nos acercamos por detras de la casa para ver si había algún vecino o alguien a quien preguntar.

No hizo falta,en una maceta vi una nota con mi nombre y numero de habitación con la llave...
Una cosa muy rara...Cogimos la llave y al abrir la puerta de la entrada de atras,salió de la casa corriendo un gato con 3 patas,como si de una peli de miedo se tratara.




Creo que en ese hotel rodaron "El resplandor"...ahora entendereis porque.


Ahí estábamos solos,crujía el suelo a nuestro paso y la decoración invitaba a salir pitando.




La habitación no estaba mal por 33€, bajamos en busca de la clave del Wifi y en el bar había llegado un empleado con el que hablamos un rato y nos pudimos conectar sin problema.



Al día siguiente iba a tener una de las sensaciones mas bonitas de mi vida cuando tras un tirón de autovía para pasar por Luxemburgo sin pararnos,por fin pasamos la frontera de Bélgica.

Habíamos llegado al punto mas lejano de este viaje pero sobre todo el punto mas importante para mi, rodar por el país que me vio nacer.
Fue muy raro,reencontrarme con los carteles,paisajes,tiendas, vistos desde mi casco,montada en mi moto.
Se me pusieron los pelos de punta y durante unos instantes la emoción fue máxima.
Paramos a comer en Bastoña...A que no adivinareis cual fue el menu??
Patatas fritas con fricandelas,no podia ser de otra manera.Volver a comer esas patatas doradas con salsa andaluza ( que es como una salsa brava pero para mi gusto mucho mas sabrosa y picantilla).

Nos hicimos la típica foto al lado del tanque y hicimos un alto en Durbuy, un pequeño pueblo precioso y todo de piedra, que es considerado como la ciudad mas pequeña del mundo.
informacion sobre Durbuy













Íbamos a aparcar las motos durante el fin de semana y disfrutar de la familia,aun así mi cuñado que también es motero se ofreció a llevarnos al pueblo de Monschau (pueblo que nos recomendó nuestro amigo Cube,y fue un acierto visitar), se encuentra pegado a la frontera belga pero del lado alemán.














De vuelta,pasamos por un museo muy poco común, ya en Bélgica, la torre de Eben Ezer que tiene en su tejado 4 figuras enormes que representan un águila,un león,un hombre y un toro.
Volamos el dron por los alrededores y seguimos la ruta hasta casa.







Fue un fin de semana en familia que aprovechamos para pasar buenos momentos por los alrededores de Lieja y coincidió con la feria de atracciones que se monta cada año durante todo el mes  de octubre y donde a parte de montarme en alguna atracción pudimos degustar dulces típicos de esa época del año.

Liège


El parque de la Chartreuse, donde aun se puede entrar en el antiguo fuerte, es enorme y uno se puede perder en plena naturaleza entre antiguos edificios y pedacitos de historia de la ciudad y de las batallas que se libraron ahi.

INFORMACION SOBRE LA CHARTREUSE












Rescatando las tradiciones familiares: la compra de Lacquements


La de verde con los brazos en alto,soy yo...el DecaDance cuantos años sin montarme...



La segunda etapa de nuestro viaje,la decidimos durante ese fin de semana,mirando el tiempo porque daban en algunas zonas de Francia tormentas y gota fría.
Así que decidimos pegar otro tirón importante de kilómetros por autovía para salir de Bélgica en la que iba a ser la ruta de regreso por los alpes franceses,gargantas de Verdon y sur de Francia para entrar por

Primer tirón,unos 750km,saliendo de Lieja hasta Faverges pasando por el centro de Ginebra,porque queríamos la ciudad aunque sea de paso pero fue un gran error,porque llegamos a la hora punta sobre las 7 de la tarde y perdimos mucho tiempo,bordeamos el lago de Annecy ya de noche y no vimos nada de los bonitos paisajes de esa zona.
Dormimos en una casa particular de una señora que ofrecía una habitación por Booking por 40€ con baño compartido,bastante caro pero Francia es lo que tiene.



Al día siguiente,sin embargo, madrugamos y pusimos el modo"Puertos de montaña" y aunque con mucho frío a partir de cierta altitud, disfrutamos de uno de los días mas bonitos del viaje.
Estuvimos de sol a sol,ruteando,parando a picar algo e inmortalizando todos esos momentos tan valiosos que nos ofrece el viajar en motos.
























Y llegamos a nuestro destino por una noche mas,un hostal llamado "Relais du lac" en la localidad de Le Lauzet-Ubaye por 38 euros, de lo mas barato en Francia.
La habitación no era gran cosa,pero por lo menos para prepararnos la cena,ducharnos(a oscuras porque no hubo manera de encontrar el interruptor de la luz) y descansar estuvo bien.


No es fabada...es cassoulet de pato y el vino un Côtes du Rhone para accompañar y ayudarnos a conciliar el sueño




Ya era hora de levantarse y seguir bajando hacía casa...aun estábamos muy lejos,nos quedaban muchas cosas por ver y vivir pero la constante amenaza de tormentas fuertes nos preocupaba un poco.

Pero hay que vivir el momento,hacía mucho tiempo que quería ver las gargantas del Verdon y pusimos rumbo a ellas y el punto de descanso,el pueblo de Manosque.

En ruta, hubo un poco de todo: pisamos la nieve entre cimas muy bonitas y nos volvimos a encontrar con un pueblo llamado  Colmars (esta vez con S al final), aunque no fue tan impresionante como el del principio del viaje,nos paramos a visitarlo y callejear un poco andando...si,he dicho andando!!





















Les gorges du Verdon....
Esas gargantas de las que tanto había oído hablar estaban solo a unos cuantos kilómetros de ahí, es complicado mas bien imposible compartir lo que vimos mediante fotos,ni siquiera con el dron se puede captar su profundidad.
Cuando veo las fotos,pienso que no tienen nada que ver con el recuerdo que tengo de ellas pero aquí os las pongo porque aun así son muy chulas.








Abajo, casi invisible, pasa el rio

y de camino a Manosque,pasamos por preciosos pueblos provenzales e insólitos lugares como el en el cual paramos a comer.
Aquí las matriculas de los coches llevan nombre de mujer: región PACA (Provences Alpes Côte d'Azur) por si las veis y os preguntáis a que se refieren.








Son hornos de carbón vegetal del siglo XIX abandonados..



Campos de lavanda en provenza



Llegamos a Manosque y nos quedamos ahí 3 días,el temporal por fin se instaló sobre todo el sur poniendo alertas rojas en todos los departamentos por los que teníamos que pasar para volver.
No tuvimos mas remedio que parar,buscar una habitación chula y descansar...Tampoco nos vendría mal.








Cayó mucha agua,cerraron hasta los colegios pero cuando el temporal se levantó aprovechamos para arrancar y tirar hacía los pirineos.

Y estas son las últimas fotos que nos hicimos porque a pesar de haber reservado una habitación en Lleida,en cuanto pasamos la frontera,paramos a comer y empezamos como siempre...

- "Si dormimos en Lleida,mañana aun nos quedara un montón hasta casa,total ahora estamos frescos,yo creo que podríamos irnos del tirón, así llegamos antes a casa y podemos descansar"

-"Pues si,total,ya tengo ganas de llegar."

-"Ademas,así ganamos un día, para y a cenar a algún lado tranquilamente y dar una vuelta"

Y así es como nos metimos 1100km y llegamos a casa por la noche,bastante tarde.
No hace falta decir que los últimos kilómetros lo pase bastante mal.
Cuando encare la moto a la puerta del garaje,me fue imposible desembragar por el dolor que tenía en la mano y me tuvo que entrar la moto Paco.
 Pero ya estábamos en casa, y nos quedaba un día mas para dar una vuelta,visitar a la familia y cenar tranquilamente....
Fueron aproximadamente unos 5500km,la única pega y muy importante para nosotros son los largos tramos de autovía que te tienes que meter si quieres adelantar,con el correspondiente gasto para las 2 motos y lo aburrido que es.
Pero solo se aprenden esas cosas viajando y sumando experiencias...Eso si,siempre juntos.














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